La inteligencia artificial está entrando en el sector turístico
La inteligencia artificial ya no es algo reservado a las grandes empresas tecnológicas. También está entrando rápidamente en el sector de los alojamientos turísticos: desde la gestión de tarifas y reservas hasta la comunicación con los huéspedes.
Las grandes plataformas del sector están ampliando sus ecosistemas incorporando herramientas de IA, automatizaciones y sistemas de mensajería. Algunas soluciones permiten centralizar WhatsApp, SMS, mensajes procedentes de las OTA y correo electrónico, utilizando además los datos de la reserva y del alojamiento para ayudar a gestionar las conversaciones con los huéspedes.
Es una evolución importante que demuestra hasta qué punto la comunicación con el huésped se está convirtiendo en uno de los ámbitos más interesantes para aplicar la inteligencia artificial.
Pero también plantea una pregunta: ¿un pequeño alojamiento turístico necesita realmente un gran ecosistema de software para ofrecer a sus huéspedes un asistente de IA?
La tecnología debería ser proporcional al alojamiento
Para un hotel con decenas o cientos de habitaciones, diferentes departamentos, recepción, housekeeping, restaurante, revenue management y numerosos canales de venta, integrar todos estos sistemas puede tener mucho sentido.
La realidad de una casa rural, un apartamento turístico, un B&B o un pequeño alojamiento independiente suele ser muy diferente.
Es posible que el propietario ya disponga de las herramientas que necesita para gestionar las reservas y la disponibilidad. Lo que quiere mejorar puede ser algo mucho más concreto: estar más presente para sus huéspedes sin tener que estar personalmente disponible en todo momento.
Porque los huéspedes siguen teniendo preguntas. Quieren saber dónde aparcar, a qué hora se sirve el desayuno, cómo funciona el check-in o si pueden viajar con su mascota. Pero durante la estancia también pueden querer saber dónde cenar, qué visitar en los alrededores o qué actividad pueden hacer un día de lluvia.
Para responder mejor a estas necesidades no tiene por qué ser necesario cambiar toda la forma de gestionar el alojamiento.
La complejidad de la tecnología debería ser proporcional a la complejidad del alojamiento.
Un servicio avanzado no debería significar una gestión más complicada
Existe un riesgo cuando una nueva funcionalidad solo está disponible como parte de plataformas cada vez más grandes: para conseguir algo útil, puedes acabar adoptando mucho más de lo que realmente necesitabas.
PMS, CRM, channel managers, sistemas de revenue management, automatizaciones, bandejas de entrada centralizadas e integraciones son herramientas muy valiosas cuando responden a una necesidad real de la organización.
Pero innovar no tiene por qué significar añadir complejidad.
Un alojamiento con unas pocas habitaciones o apartamentos puede querer ofrecer una experiencia muy moderna sin convertirse por ello en una pequeña empresa informática.
Puede querer algo mucho más sencillo: que cuando un huésped tenga una pregunta, encuentre a alguien capaz de responder rápidamente utilizando la información correcta del alojamiento.
Y, si es posible, hacerlo desde una herramienta que ya tiene y sabe utilizar: WhatsApp.
EasyHost parte de una idea diferente
EasyHost nace precisamente de este principio: ofrecer un asistente de IA para alojamientos turísticos sin obligar al propietario a adoptar un ecosistema de software mayor del que realmente necesita.
El alojamiento proporciona a EasyHost la información necesaria para atender a sus huéspedes: servicios, horarios, normas, indicaciones, check-in, aparcamiento y todos aquellos detalles que pueden resultar útiles.
A esto se suma la posibilidad de acompañar al huésped también durante su estancia y ayudarle a descubrir el entorno.
El huésped, por su parte, no tiene que aprender a utilizar un nuevo software.
Abre WhatsApp y hace una pregunta.
No es necesario sustituir el software de gestión que ya utilizas, conectar un PMS o construir una cadena de integraciones únicamente para poder ofrecer este tipo de asistencia.
El objetivo es deliberadamente concreto: hacer muy bien una cosa específica, estar al lado del huésped cuando necesita preguntar algo.
Un alojamiento pequeño no significa una experiencia pequeña
Ser un alojamiento independiente no debería significar renunciar a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías.
De hecho, las casas rurales, los apartamentos turísticos, los B&B y los pequeños alojamientos tienen a menudo una ventaja que las grandes estructuras intentan recuperar precisamente mediante la tecnología: una relación más directa y personal con el huésped.
La inteligencia artificial puede ayudar a conservar ese valor.
No para sustituir la hospitalidad humana, sino para evitar que el propietario tenga que dedicar parte de su día a responder una y otra vez a las mismas preguntas y, al mismo tiempo, permitir que el huésped pregunte algo sin tener que pensar si es un buen momento para molestar.
En este caso, la tecnología permanece en segundo plano. Delante solo queda algo muy sencillo: una conversación en WhatsApp.
Este es precisamente el tipo de innovación que puede resultar especialmente interesante para los alojamientos independientes: no añadir más herramientas que gestionar, sino reducir el trabajo que hay que gestionar.
Menos software que gestionar. Más servicio que ofrecer.
El futuro de la hospitalidad estará, sin duda, cada vez más acompañado por automatizaciones e inteligencia artificial. Pero eso no significa que todos los alojamientos tengan que seguir el mismo camino tecnológico.
Una gran organización puede necesitar una plataforma capaz de conectar reservas, distribución, precios, pagos, comunicaciones y operaciones. Un alojamiento más sencillo puede tener necesidades diferentes.
Y puede elegir la tecnología exactamente igual que elige cualquier otro servicio: en función de lo que realmente necesita.
EasyHost lleva la asistencia mediante IA directamente al lugar donde se produce la relación con el huésped: la conversación.
Sin pedir al alojamiento que cambie todo lo demás.
Un alojamiento pequeño no significa una experiencia pequeña.
Significa poder elegir herramientas proporcionales a tu actividad y utilizar la tecnología para ofrecer algo más a tus huéspedes, sin pagar el precio de una mayor complejidad.
Menos software que gestionar. Más servicio que ofrecer.
